BlackRock Headquarters en el 50 Hudson Yards, New York, New York, Estados Unidos

No los verán ustedes en los telediarios ni en las páginas de los grandes diarios nacionales o internacionales, la discreción es su evangelio. No conceden entrevistas, ni aparecen en las revistas del corazón, pero ellos son los verdaderos “reyes del mambo”.

Son actores imprescindibles para los principales gobiernos del mundo. El tema daría para varios libros, pero aquí solo haremos por ahora un muy breve apunte.

El judío Larry Fink, junto con Rob Kapito, lo deciden todo en el fondo de inversión BlackRock, primero del mundo, con 11,5 billones de dólares en administración. Poseen el 23% de las principales empresas cotizadas en bolsa en EEUU, también, claro, en empresas cotizadas españolas.

Junto con el fondo State Street y Vanguard, se gastaron 627 millones de dólares en contribuciones a campañas electorales y cabildeo en el último ciclo electoral norteamericano, cifra que se ha disparado en los últimos años. Trump no sería presidente de EEUU sin su aquiescencia.

Son también grandes autoridades globales en temas como la Inteligencia Artificial o el futuro de la energía. Son muy favorables a la economía norteamericana y muy críticos con la europea.

Ningún periodista de ningún medio logra ponerles la alcachofa delante, pero seguro que tendrían muchas cosas muy interesantes que contar. Es una pena. Esto es solo una pincelada de algo inmenso en claroscuro.