Nuestra foto de portada nos hace reflexionar sobre lo pequeño que es el mundo, la fragilidad a la que está expuesto el Hemisferio Oriental y las consecuencias de no poder controlar la crisis de Medio Oriente
Las alertas tempranas de www.mediaticsnews.com son pequeñas advertencias (toques de atención) como la famosa tribuna de opinión del Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa en el diario “El País” que titulara “Piedra de Toque”. Desde ya que, salvando las distancias, por el respeto que siempre nos ha merecido el gran “escribidor” hispano-peruano, como a él le gustaba definirse.
Y esta responsabilidad la asumimos Miguel Ormaetxea yJosé Luis Zunni, que siempre nos desvive y preocupa, cómo vivir en una sociedad mejor. Y creemos que podemos, modestamente, contribuir a ello con nuestras opiniones y análisis de las situaciones que más preocupan hoy día.
Estamos entrando en la era de la inteligencia artificial superhumana, que es la principal crisis, que a su vez desata otras. Las siglas ASI en el contexto de la inteligencia artificial significan “Artificial Superintelligence” (en inglés), lo que se traduce al español como “Superinteligencia Artificial”. Es importante señalar que representa el siguiente nivel tras la AGI (IA General), siendo capaz de aprender, mejorar su propio código y resolver problemas complejos inalcanzables para el cerebro humano. (1).
Puede ser el mayor hito de la historia humana, pero también en el mayor peligro. Y esto se produce en un contexto global preocupante:
-Putin es un muy poderoso gobernante, que tiene la llave de miles de cabezas nucleares. Rusia posee el mayor arsenal nuclear del mundo, con un total aproximado de 5.890 ojivas nucleares. De este total, alrededor de 4.380 se consideran en reserva o mantenimiento, listas para su uso potencial. Este número incluye misiles estratégicos de largo alcance y armas tácticas más pequeñas. ¿Y cuál es el problema de alta política que padece Rusia? Que tiene pocos contrapesos que controlen sus pasos y está empeñado en renacer la antigua URSS.
Como primer paso ha invadido Ucrania. Está empantanado en una guerra que no puede ganar, pero que puede dar al traste con su personal hegemonía (2) Es una cuestión esencial que Rusia no caiga en el caos. Todos debemos ayudar.
-La primera potencia mundial, EEUU, tiene un presidente con una personalidad patológica que no ha entendido el mundo.
-China es el poder emergente con un sistema político inmaduro, pero que lidera un fulgurante avance hacia la IA Generativa. Las evidencias demuestran que el “gigante asiático” está consolidando su dominio en inteligencia artificial (IA), en particular destacan los modelos de Lenguaje Eficientes (LLMs), situación que empresas chinas como DeepSeek lanzaron modelos que compiten en rendimiento con los de EE. UU. (ej. DeepSeek-R1), pero entrenados con una fracción del coste y la potencia informática. Otros modelos destacados incluyen Qwen (Alibaba), Doubao (ByteDance) y Ernie Bot (Baidu). También una IA generativa de vanguardia y una integración masiva en la economía real (robots, salud, manufactura), con el objetivo de liderar el sector para 2030.
-Las empresas tecnológicas más avanzadas deberían estar controladas por un compromiso ético internacional sólido.
-Estamos introduciendo una segunda especie inteligente en el planeta, debemos ir con mucho cuidado. Si debe ser considerada o no una “segunda especie” o quizás mejor definida como “especie digital”, es un debate que se está produciendo tanto en los ámbitos científicos como filosóficos. Pero no es una especie orgánica, por lo que no nace ni evoluciona por selección natural, pero es evidente que con características que la hacen una entidad distinta y emergente.
-El avance tecnológico es fulgurante, pero la madurez de la especie humana puede quedarse atrás. Hemos llegado a un punto en el avance y desarrollo de nuestra civilización, en el que la especie humana por vez primera se podría encontrar en una especie de “valle” en el que estaría dando muestras de “cierto estancamiento” al verse superada en varios ámbitos por la IA, lo que podría llevar a un escenario donde la humanidad perdiese el control sobre su propio desarrollo. La cuestión es que, para evitar este extremo, habría que aprovechar con cautela todas las oportunidades de progreso, aunque su desarrollo acelerado plantea desafíos fundamentales que podrían limitar nuestra propia evolución intelectual y práctica.
-Tenemos el deber de dejar a nuestros hijos y nietos un planeta acorde con el medio ambiente que nos acoge, pero estamos lejos de ello. Y esta lejanía se seguirá manifestando en la medida que carezcamos a escala global de un liderazgo político más acorde con el liderazgo tecnológico y corporativo, lo que técnicamente se conoce como “cerrar la brecha” entre las decisiones de política de los gobiernos y las que corresponden a los ámbitos privados.
-La Unión Europea aún no es unión ni europea. Debemos avanzar sin tardanza.
-Necesitamos una unión de países asiáticos.
-La historia nos apunta que cuando hay convergencia de crisis podemos estar ante un amanecer global o a un crepúsculo. La humanidad se encuentra en un momento de transición crítica, en el cual más que un cambio de paradigma, nos encontramos ante un auténtico cambio de ciclo histórico. Entonces la cuestión es advertir, especialmente a la clase dirigente política mundial, que cuando se produce un choque frontal entre los avances exponenciales de la innovación tecnológica (disrupción acelerada) con amenazas existenciales, por ejemplo, derivadas de un desencadenamiento de un conflicto nuclear en Medio Oriente, hace que el panorama pueda parecer más al crepúsculo de nuestra especie que al amanecer. Es entonces el momento del buen liderazgo, el que tenga una mínima visión de futuro (una especie de “defensa propia” de nuestra especie) para capitalizar de manera que coexistan los avances de la IA más avanzada, la biotecnología, etc. en paralelo a que surjan claras soluciones para la salud y la sostenibilidad. De ahí que se requiere simultáneamente de parte de los políticos, de una vocación política y filosófica en el que a los seres humanos se nos facilite (no se nos obstaculice) a retomar su valor y control frente a la automatización.
