Nuestra imagen de portada nos muestra el contraste que asusta a una gran mayoría de gente, incluso en la alta dirección de organizaciones, sobre el rol que la IA poco a poco va ocupando y si finalmente va a reemplazar la acción humana al completo

Las alertas tempranas de www.mediaticsnews.com son pequeñas advertencias (toques de atención) como la famosa tribuna de opinión del Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa en el diario “El País” que titulara “Piedra de Toque”. Desde ya que, salvando las distancias, por el respeto que siempre nos ha merecido el gran “escribidor” hispano-peruano, como a él le gustaba definirse.

Y esta responsabilidad la asumimos Miguel Ormaetxea y José Luis Zunni, que siempre nos desvive y preocupa, cómo vivir en una sociedad mejor. Y creemos que podemos, modestamente, contribuir a ello con nuestras opiniones y análisis de las situaciones que más preocupan hoy día.

Marina Specht que en su despedida de McCann en 2025 afirmaba que “su carrera como consejera, advisor, autora y keynote speaker, iba a ser una etapa que asumía con gran entusiasmo y energía”, nos ha impresionado favorablemente su reciente publicación en Linkedin, sobre unas reflexiones del impacto de la IA en el ámbito del cine.

En 2021, fue elegida una de las «Top 100 Mujeres Líderes en España», en la categoría alta dirección y reconocida como una de las «15 Mujeres más influyentes en el mundo del marketing y la comunicación en España», según el ranking elaborado por el Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada. Es co-fundadora del capítulo español de International Women’s Forum (IWF) y ha tenido desde siempre un papel activo en la promoción del talento femenino y su participación en los órganos de decisión.

Para iniciar sus reflexiones, hace una referencia a unos comentarios bastante graciosos de parte de Matthew Mcconaughey que “bromeaba en una entrevista diciendo que dentro de poco habrá una nueva categoría en los Oscar: mejor actor creado por IA».

No es ninguna novedad que la IA lo está cambiando todo, por ejemplo, en que los “hacedores de magia” que es lo que siempre se ha considerado a los grandes directores de Hollywood, la IA les está facilitando la creación de efectos visuales, o que los actores parezcan más jóvenes, o contribuir en ideas novedosas en la generación de guiones, etc.

Por su lado, en la conocida publicación online xataca.com, John Tones, que es editor senior, decía que “cada nueva noticia acerca de los avances de la IA en Hollywood se recibe con una mezcla de expectación y miedo. ¿Cuántos puestos de trabajo va a costar? ¿Cuánto trabajo va a ahorrar? ¿Es fruto de un análisis sensato de las necesidades de la industria u otra forma más de los productores de encadenar recortes en todos los eslabones de la cadena?

Y como diría un famoso periodista deportivo español “ojo al dato”, ya que el movimiento MeeToo no fue “inventado” por Hollywood, pero sí fue la catapulta para darle una fuerte difusión internacional. No hay duda que en el caso de la IA ocurrirá lo mismo.

Veamos la situación en el plano social y económico

No hay nada que más afecte en los procesos de transformación social y económica, caso de la disrupción tecnológica, como la preocupación por los puestos de trabajo, ya que siempre es el impacto más rápido y directo que se produce en cualquier sociedad. Basta recordar las huelgas de guionistas (WGA) y actores (SAG-AFTRA) en 2023 cuyo desencadenante no fue más que el “pánico” desatado en el mundo del Séptimo Arte, que motivara también desde el punto de vista sindical, nuevos acuerdos contractuales para evitar el uso de la IA en la producción de guiones originales, menos aún que se pudiera reemplazar el crédito de un humano.

Pero la protección legal a veces resulta insuficiente cuando hay actividades directamente vinculadas a la actuación de los actores, como es maquillaje, doblaje o escenografía, en los que la IA puede automatizar dichas funciones que antes demandaban la concurrencia de muchos profesionales en cada materia.

Por el lado de la producción y postproducción, la IA facilita que se realicen producciones que antes eran excesivamente costosas, o que, desde el punto de vista técnico en cuanto a realización, eran demasiado complicadas. Por tanto, financieramente habría una salvaguarda de recursos que se podrían aplicar en otras actividades.

Pero si entramos de lleno en el plano creativo, sí que hay un debate muy fuerte respecto a las consecuencias del uso de la IA, siendo la línea argumental principal si su aplicación terminará enriqueciendo o empobreciendo la creación en el mundo del cine.

De ahí lo interesante de las reflexiones de Marina Specht que ofrece a modo de conclusiones y que continuación compartimos, al mismo tiempo que debatimos:

1º) Afirma que la creatividad no desaparece” matizando que “las  herramientas pueden generar imágenes o escenas, música, pero las ideas, el criterio y la dirección creativa siguen siendo humanos”.

2º) Se refiere al talento creativo sosteniendo que “se moverá hacia el concepto y la visión. Menos ejecución técnica y más capacidad de imaginar mundos, narrativas y emociones”.

3º) No es menor su tercera reflexión, al señalar que “cuando todos tengan acceso a las mismas herramientas, lo escaso será el criterio. El gusto, la sensibilidad y la capacidad de contar algo que merezca ser contado”.

4º) Finalmente dice que “Hollywood ya sobrevivió a grandes disrupciones: el sonido, la televisión, el vídeo o el streaming. Y sobrevivirá a la IA”.

Nuestras reflexiones son:

Para las reflexiones 1º) y 2º) no solo las suscribimos al 150%, sino que en la IA no existe aún en la forma de procesar información a gran velocidad (no piensa como los humanos) posibilidad de reemplazar la poderosa imaginación y creatividad humanas. Es más, hay algunos lenguajes de IA que pueden llegar a interpretar emociones y sensibilidades en base a la forma de expresión habitual de determinado autor, o en base a otros textos similares que se refieran al tema en cuestión. Pero no implica que esté profesando un sentimiento, porque solo es capaz de hacer a gran velocidad lo que a una persona le costarían horas o días, porque la diferencia es que un analista humano no necesita leer todos los textos de un autor para llegar a comprender su tendencia, sensibilidad, etc.

Para la reflexión 3º) en cuanto al criterio y el gusto por saber contar y cómo hacerlo, la IA no puede reemplazarlos en su totalidad, por la sencilla razón que ambos están arraigados en lo que es nuestra experiencia vital como personas, desde ya que, a nivel de nuestra consciencia, pero arropados a su vez estos atributos, por el contexto cultural, o el valor de la ciencia histórica para encuadrar hechos y vivencias, que jamás podrán ser reemplazados por la automatización.

No ponemos en duda la excelencia de la IA como herramienta en el procesamiento de datos, así como para identificar patrones de comportamiento y coadyuvar a la creatividad humana desde el punto de vista de la asistencia, pero el criterio humano sigue siendo esencial para interpretar, evaluar y dar sentido final a esos resultados.

Finalmente, para la 4º) reflexión en que afirma que Hollywood ya sobrevivió a otras “revoluciones” como la televisión o el vídeo, sin duda lo volverá a hacer, pero matizamos esta “manera de sobrevivir” a la que se refiere: toda la sociedad global va a sobrevivir a cualquier transformación tecnológica por más exponencial y universal que sea, caso de la IA, porque salvo los árboles, plantas, así como las diferentes especies de animales que pueblan nuestro Planeta, nada hubo en el pasado ni habrá en el futuro, que pueda superar a la huella humana.

Lamentablemente también nos preocupa aquella visión tan premonitoria de Carl Sagan cuando sostenía a inicios de los 80 del siglo pasado, que “no podemos ser tan presuntuosos de creer que somos la única civilización que hay con vida en el cosmos. Lo que sucede es que ha habido muchas otras, que llegadas a un determinado nivel de super- desarrollo se autodestruyeron”. Lo que Sagan nos advirtió y lo que los dirigentes políticos mundiales jamás comprendieron, era que la autodestrucción de nuestra civilización es posible. Por tanto, estará en el comportamiento ético y humano, incluso de la aplicación de la IA en todos los ámbitos de la vida, dependa de gobiernos o de organizaciones privadas, en procurar que siempre se priorice a las personas, porque el día en que el “factor humano” no sea el centro de la escena, ese día será en el que todos habremos perdido y Armagedón estará a nuestras puertas.