El especialista Jeff Jarvis sentenció hace ya diez años el fin de los medios de comunicación de masas. Pero realmente no se atrevió a imaginar el futuro.
Fue suficientemente perspicaz para darse cuenta de que tal tarea era totalmente impredecible. Ahora que la Inteligencia Artificial Generativa toma cuerpo con incipiente solidez, perdemos toda posibilidad de alcanzar una visión mínimamente coherente.
Es un tiempo de niebla, un interregno, un extraño interludio. A cambio, todas las posibilidades están abiertas. Ya que no podemos saber, podemos imaginar.
Yuval Noah Harari ha dedicado nada menos que 600 páginas a una historia de las redes de información, para llegar a la conclusión de que es urgente que todos reflexionemos sobre lo que implica la inteligencia artificial.
El mundo está enfrentado como nuca en su historia y en los principales puestos de poder y autoridad, se encuentran al mando una serie de individuos con importantes patologías, desde un psicópata narcisista hasta diferentes versiones de autócratas con notable poder de destrucción sobre este agitado planeta. No es solo que “algo va mal”, como escribió en su día Tony Judt, me temo que demasiadas cosas van mal.
Entonces resulta que necesitamos más que nunca Inteligencias Artificiales Avanzadas.
Algunas como DeepMind destacan, pero es posible que empecemos a trabajar de manera masiva con herramientas como la mencionada u otras especializadas y esto nos lleve a un enfoque muy novedoso: la aparición de Comunidades Digitales Inteligentes. Es el comienzo de un mundo distinto. Lo necesitamos con urgencia.
