Un reciente reportaje de la prestigiosa BBC nos advierte que los humanos tenemos la necesidad innata de cuidar y cuando este impulso no se canaliza hacia los hijos, se hace con las mascotas.

Cada vez más recién casados posponen o descartan tener hijos y esta tendencia se está acentuando fuertemente en el mundo, lo que tiene enormes consecuencias económicas, sociales y culturales.

La industria de alimentos para mascotas está disparada con carácter general. Google afirma que la industria de alimentos para mascotas facturó en 2024 a nivel mundial 123.860 millones de dólares y este año sobrepasará los 129.000 millones.

Si un hijo o hija te dice que quiere ser veterinario, ponle puente de plata, no le va a faltar trabajo.

Estados Unidos, donde en el 46% de los hogares hay un perro, es el país que más gasta en mascotas; alrededor de 1.700 dólares al año. Hay seguros de vida y enfermedad, viajes “pet friendly”, cremaciones y entierros en cementerios especiales.

No tiene que ver con la riqueza de un país: el segundo país del mundo que más gasta en perros es México, donde hay 18 millones de canes.

Un número considerable de casas abandonan a sus perros, especialmente tras las fiestas de navidad. La estimulación visual y auditiva para perros, para tranquilizarlos, ha llevado a crear canales especiales de TV; el canal más popular de pago fue lanzado en 2012 en California y ya tiene más de dos millones de suscriptores. Les gustan los documentales donde salen otros animales.