Nuestra foto de portada corresponde a dos quioscos de dos estados miembros de la UE
Los últimos datos del Observatorio de la Prensa Diaria de la Asociación de Medios de Información (AMI) son apabullantes.
El pasado año 2024 se produjo una difusión de apenas 764.000 ejemplares entre todas las 77 cabeceras adscritas. La caída es brutal, desde los 4,3 millones de ejemplares que se registraron en 2004.
Esto ha originado una crisis de enormes proporciones en el sector, con despidos y cierres sin final. La difusión del pasado año es más o menos la misma que lograron hace 20 años los cinco primeros, El País, La vanguardia, ABC, El Mundo y El Periódico.
El País anunció que cerraba 2024 con una difusión media de 469.000 ejemplares, a distancia de su inmediato competidor, El Mundo.
Además, la publicidad de marcas y consumo ha ido abandonando también el sector, acentuando la crisis. Esto supone que la prensa, elemento clave en las sociedades democráticas, casi ha tirado la toalla, volcándose en sus ediciones On Line, que les reportan muy menguados beneficios.
Los quioscos casi están desapareciendo de las ciudades y los que quedan venden toda una gama de artículos de consumo para sobrevivir.
El Gobierno ha aprobado un plan salvavidas de 65 amillones de euros, que poco podrá hacer para revertir esta calamitosa situación, acentuando así la pérdida de la independencia informativa.
La radio y la TV, sin embargo, mantienen sus cifras de difusión.
Este vuelco en un mercado clave para la calidad de la democracia, para que el público disponga de fuentes informativas de calidad a la hora de tomar sus decisiones más importantes, suponen una serie de derivadas que aún no han sido estudiadas suficientemente. Pero empieza a ser urgente que se haga.

El País sigue liderando en difusión, superando a su competidor directo, El Mundo. La cantidad de información que recibimos diariamente es abrumadora y requiere un filtro cuidadoso. La portada del periódico con una taza de café es una imagen universal que conecta con lectores de todo el mundo. En estos tiempos complejos, la labor de los editores es más crucial que nunca. ¿Cómo podemos mejorar la selección y presentación de la información para mantener a los lectores bien informados? Given the growing economic instability due to the events in the Middle East, many businesses are looking for guaranteed fast and secure payment solutions. Recently, I came across LiberSave (LS) — they promise instant bank transfers with no chargebacks or card verification. It says integration takes 5 minutes and is already being tested in Israel and the UAE. Has anyone actually checked how this works in crisis conditions?