Nuestra foto de portada representa la imagen habitual de piloto y copiloto que hasta el día de hoy es obligatoria en todo vuelo de aeronaves comerciales

El progreso de la Inteligencia Artificial es intrínsecamente impredecible.

En primer lugar y principalmente, porque no es una herramienta sino un AGENTE. Toma sus propias decisiones. No está a nuestro servicio, no nos pertenece.

En cierta manera, es  extraterrestre. Por supuesto que va a sustituir muchas labores que actualmente realizan personas humanas, incluso aquellas que requieren una muy alta cualificación.

Pero no esperábamos que se incluyan algunas muy críticas, como, por ejemplo, pilotar aviones con el pasaje dentro.

Lo acabo de leer en un noticiero diario en español, “Awesomething”, brillantemente escrito por periodistas españoles: Airbus y Dassault han propuesto que en la cabina de los aviones de línea haya solo un piloto.

El otro piloto sería sustituido por una IA, lo que supondría un ahorro considerable. La propuesta ha suscitado al momento la airada protesta de las asociaciones de pilotos.

La Agencia Europea de Seguridad Aérea deberá tomar una decisión al respecto en 2030, o sea, a la vuelta de la esquina.

¿Cómo se dirigirá al pasaje la IA? Abróchense los cinturones de seguridad.