Nuestra foto de portada es una creación de nuestra redacción que se llama «contrastes» porque de esto se trata nuestra realidad actual global
El pasado mes de enero sucedió una noticia con muy poca o casi nula repercusión mediática en España, que me pareció muy sintomática y de enorme importancia: Larry Fink, que administra el fondo de inversión más grande del mundo, BlackRock, propuso en el Foro Económico Mundial corregir una de las principales bases del capitalismo hegemónico global desde la Segunda Guerra Mundial: maximizar los beneficios.
Los accionistas no deben tener en cuenta únicamente sus intereses, sino también los de sus empleados, la comunidad y el medio ambiente.
Es algo así como la revolución desde arriba.
Esta idea podría haber sido anatema hace unos años, pero parece que algo muy importante está pasando en los mercados financieros. Algunos de sus chicos más listos se han percatado de que el capitalismo más salvaje está muriendo.
Yo he titulado esta pequeña crónica como “poscapitalismo”(1), pero soy lúcido de mi capricho periodístico. Es difícil titular un cambio de paradigma con una sola palabra, disculpen los lectores.
Solo un dato: desde la caída del Muro de Berlín, se ha creado más riqueza que en toda la historia anterior combinada. Resulta insostenible.
Además, se concentra en una proporción cada vez más reducida de personas. Ninguna sociedad sana puede sobrevivir mucho tiempo con tal descuadre. Larry Fink ha sacado la luz roja. Atentos.
