A nuestros queridos/as seguidores: hoy les quiero presentar un libro que seguro les impresionará igual que me impresionó a mí: ”Donde acaba y empieza la vida” de la arquitecta Cristina García-Rosales.

Cristina García-Rosales, da con este libro tan personal una auténtica lección de vida (liderazgo al fin, porque si algo hacemos con frecuencia mal es no liderarnos bien a nosotros mismos). Ella describe paso a paso cada momento, el trato con las enfermeras, cuando le quitaron las vías, el ser consciente del nivel de gravedad en el que había estado, hasta el momento en que su hermano le estaba esperando fuera del hospital con un taxi. La esperada vuelta a casa.

Cristina García-Rosales dice cosas como “Pero no todas eran iguales. Las había deliciosas igual que muchos doctores, muy majos. Marta fue una de ellas. Como no me podía duchar, me lavaba la cabeza como podía. Me regaló sus pinzas para depilarme el bigote que parecía el de Frida Kalho en sus mejores momentos”. ¿Se puede ser más natural en el relato?

Mi consejo para los amantes de la lectura: cada vez que me he cruzado con un libro que es un relato autobiográfico de un autor, especialmente surgido de momentos dramáticos, caso de “El poder cambia de manos” del polaco Czesław Miłosz que fue Premio Nobel de Literatura de 1980, se me “encienden todas las antenas” (una manera coloquial de decirlo) para ver cuál es la lección de vida que podemos sacar de esa historia real…que no es de ficción…que es como la vida misma.

Cristina García-Rosales ha impactado mi corazón con su relato llano pero preciso, desgarrador e ilusionante, y que no deja de conmover hasta el más distante de los analistas literarios.

Enhorabuena a la autora, por decir de manera tan directa, sin eufemismos (lo cual es difícil en los tiempos que corren), lo que sintió durante ese tiempo y lo que siente ahora una vez superada aquella etapa en la cual había más sombras que luces, y en la cual se instalara en todas las sociedades del orbe, la temida incertidumbre.

¡Gracias Cristina por echar luz… por ser tan humana! Gracias también por ser tan valiente, y hablar de una etapa negra que vivimos a escala global, con varios millones de muertos.