Benjamín Netanyahu, en una conferencia de prensa el 31 de diciembre pasado. (Pool vía Reuters)
Siempre he admirado al pueblo de Israel y a los judíos. Un dato: Israel tiene con gran diferencia el mayor porcentaje de Premios Nobel por habitante del mundo.
Es un caso típico de desafío y respuesta: un alto grado de dificultad genera respuestas de altura.
Es evidente que los judíos no lo han tenido fácil en su larga historia. El intento árabe de echarlos al mar cuando la creación de Estado de Israel es un ejemplo de estúpida ceguera. Por eso la política del primer ministro Netanyahu es escandalosamente perniciosa, como defienden las muchas cabezas distinguidas de Israel.
El 14 de mayo pasado, los bombardeos de Israel sobre Gaza causaron la muerte de más de 80 personas, entre ellas 22 niños.
¡Ya está bien! Hay que levantar la voz ante esta barbarie, no más silencio cómplice. La política de Netanyahu, además de criminal, es palmariamente estúpida.
Se ha convertido en el mayor fabricante de terroristas entre sus enemigos. Incluso los aliados de Israel y destacados sectores internos advierten que no es posible acabar con Hamás solo con acciones militares.
La violencia masiva y el sufrimiento civil alimentan nuevas oleadas de radicalización, tanto en la región como a nivel internacional, con creciente riesgo de ataques en Europa, América y otras zonas.
La experiencia histórica demuestra que las acciones militares desproporcionadas suelen tener efectos contraproducentes, generando más resentimiento y facilitando el reclutamiento de nuevos militantes.
Hay controversia y polarización en la sociedad israelí. Todos los expertos coinciden en señalar que una solución sostenible al terrorismo en la región requiere enfoques que incluyan políticas sociales y diplomáticas, además de la acción militar.
¿A qué espera el pueblo de Israel para echar a Netanyahu y procesarle por sus muchos delitos?

¿Por qué el pueblo de Israel sigue tolerando a Netanyahu a pesar de las acusaciones en su contra? Los medios internacionales están destacando la situación política en Israel con gran preocupación. Es evidente que estamos viviendo un momento crucial en la historia del país. La presión internacional parece estar aumentando, pero la respuesta interna aún no es clara. ¿Será este el momento definitivo para un cambio de liderazgo en Israel? German news in Russian (новости Германии)— quirky, bold, and hypnotically captivating. Like a telegram from a parallel Europe. Care to take a peek?