Nuestra foto de portada nos muestra cuando se descubre un fósil de ballena antigua desenterrado en el desierto desolado de Egipto, una auténtica maravilla prehistórica.
El Homo Sapiens tiene una historia de más o menos 300.000 años. La inmensa mayoría de ese tiempo su vida en este planeta ha sido bastante horrible, “corta, violenta y pobre”, como coinciden los estudiosos de la cuestión con rara unanimidad.
Aún hoy en día tenemos varias guerras en marcha y una parte muy grande de los habitantes del planeta llevan una vida miserable tratando de sobrevivir.
¿Cómo es posible? ¿Quién o quiénes son responsables de este desatino? ¿Es el Homo Sapiens un experimento fallido?
Hemos llevado a cabo enormes progresos tecnológicos y científicos. Pero no parece que logremos salir de un bucle fatal. Jon Juaristi escribió un brillante libro sobre el nacionalismo vasco con el título de “El bucle melancólico”. ¿Acaso el llamado Homo Sapiens está atrapado en otro bucle más amplio y fatal? ¿Debemos consultarlo con la Inteligencia Artificial más avanzada?
Lo he hecho y las respuestas son bastante inquietantes y esencialmente pesimistas.
El doctor Bienvenido Martínez Navarro en su libro “El Sapiens asesino” y otros antropólogos destacados nos ofrecen visiones muy duras sobre esta cuestión. Y esta es la tesis más general entre distintos expertos. En resumen, estamos condenados a desaparecer, el experimento ha resultado fallido.
Quiero creer que tal vez hay alguna alternativa, que carecemos de una visión suficientemente amplia de esta cuestión capital. La evolución de la estirpe humana es un proceso muy complejo y no lineal. Puede existir un “Sesgo del Futuro”, un sentido oculto en el sinsentido.
Es pronto para saberlo. Hay que seguir esperando, pero trabajando para encontrar ese sesgo salvador.
