Escribo esto el cinco de enero de 2026. Hay una discontinuidad radical. Soy periodista y hace más de 45 años que intento seguir los cambios en mi oficio, que trato muy modestamente de trazar en mi web www.media-tics.com, por si puede resultar de utilidad a alguien, periodista, consultor o simple persona interesada en estar informada, en una nueva era en la que se han perdido todas las certezas, pues la Inteligencia Artificial Generativa está removiendo hasta lo más profundo las bases de nuestras sociedades posdemocráticas.
Primero: debemos aceptar la incertidumbre, no hay nada seguro, infalible, inmutable. Este es el nuevo océano en el que nos movemos, no hay brújula ni rumbo, solo abismos un tanto aterradores, un misterio, la vida llamada inteligente ha tomado el mando, no sabemos a dónde nos conduce, hace ya algunos millones de años que tomó su propio rumbo.
Segundo: El Homo Sapiens se ha alejado de la hoguera ancestral y busca en las estrellas de las cuales procede. Estamos radicalmente solos.
Tercero: La información es la sangre, el caldo de cultivo, pero apenas sabemos nada, solo estamos empezando a rascar en la puerta del futuro, torpes arañazos.
¿Qué es lo que debemos hacer entonces?: Es la hora de los futurólogos, lo que analizan y escudriñan el porvenir y al mismo tiempo, ayudan a crearlo.
Tan solo tenemos algunas TENDENCIAS. La verdadera aventura comienza aquí.
Hace tiempo que Jeff Jarvis (1) anunció el fin de los medios de comunicación de masas. Hemos abierto una puerta, pero no sabemos a dónde conduce. Bienvenidos.
