Larry Fink
Las finanzas globales están evolucionando hacia un arcano al que todavía no podemos ver su rostro.
Llamarlo totalitarismo no implica ningún apelativo negativo. Solo queremos apuntar datos sobre unos hechos de enorme importancia que raramente aparecen en los medios de comunicación.
Ya hemos llamado la atención sobre estos datos anteriormente, pero conviene seguirlos de cerca, porque están configurando un mundo nuevo.
El mayor gestor de activos del mundo, con diferencia, es BlackRock (1), controlado por un solo hombre, Larry Fink (2)
El último dato público sobre sus activos los evalúa en 13.460 billones de dólares.
Fink ya ha declarado que planea tokenizar los activos con la tecnología blockchain, lo que permitiría gestionar las finanzas con mayor seguridad y eficiencia.
Los expertos parecen respaldar este paso. Los ciudadanos de a pie estamos un poco perdidos en este horizonte inmenso y arcano.
Nos limitamos a nuestras muy modestas cuentas bancarias, con tímidas incursiones en fondos de renta fija o variable.
En España nos gusta mucho la seguridad y presencia física de los inmuebles, con sólidos fundamentos en un país que tiene una notable presencia de visitantes y residentes extranjeros, cuya economía está creciendo a una tasa entre las más elevadas de la Unión Europea.
Para situarnos entre los países más avanzados aún tenemos que aprobar alguna asignatura pendiente, como productividad, alta tasa de paro y tensiones en el contexto político.
Estamos al borde de cambios profundos, encabezados por la tecnología.
