El mundo flota en un mar de petróleo que ha tardado millones de años en producirse, pero consumimos nada menos que 105 millones de barriles DIARIOS, el doble de lo que consumíamos en 1973.

Es una loca deriva hacia el abismo, pero hacemos ricos a EEUU, en primer lugar y a las compañías norteamericanas Conoco, Exxon y Chevron, esencialmente.

EEUU se ha convertido en el mayor productor del mundo, con diferencia, gracias al fracking (1), una técnica cuyo uso se expandió sobre todo desde 2010, con enorme impacto medioambiental.

Europa es un convidado de piedra en este exceso, pues depende absolutamente de mercados globales y desarrollos políticos que escapan totalmente a su control.

Debería centrarse con urgencia en superar su subordinación de este producto vital de energías fósiles, pero no da pasos reales para lograrlo. Hay demasiados intereses en juego.

Recordemos que el precio del Brent, el crudo de referencia, ha subido un 40% desde que EEUU atacó a Irán hace unos días, hasta los 103 dólares por barril, provocando la mayor disrupción en la historia de esa materia prima, haciendo enormemente ricos a unos cuantos, especialmente en EEUU.

Es imperativo descarbonizar los procesos industriales (2) que nos han llevado hasta aquí, pero no es fácil. El gas acumula cifras de vértigo, El precio del megavatio por hora (MWh) ha escalado más de un 100% en las últimas semanas, hasta los 60 euros. Y no para. EEUU se está forrando, pero tiene una cita electoral clave en noviembre.

Algunas industrias, como el sector aéreo o los plásticos, son muy difíciles de descarbonizar. Se necesitan inversiones colosales y poner de acuerdo intereses muy variados. Europa está atrapada. Atentos.

(1) El fracking (o fracturación hidráulica) es una técnica para extraer gas y petróleo no convencional de yacimientos poco permeables. Consiste en perforar vertical y horizontalmente, inyectando grandes volúmenes de agua a alta presión, mezclada con arena y químicos, para fracturar la roca madre y liberar los hidrocarburos atrapados a gran profundidad
(2) Descarbonizar los procesos industriales significa reducir o eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero (principalmente CO2 generadas por la industria, sustituyendo combustibles fósiles por energías limpias. Implica modernizar la producción mediante eficiencia energética, electrificación y nuevas tecnologías para lograr la neutralidad climática y frenar el cambio climático.