Nuestra foto de portada, a la izquierda, “La Gran Muralla China”; a la derecha, un poblado masai en Kenia.

Me refiero a hace unos 50 años, cuando yo empecé a viajar fuera de España con poco dinero. Me acompañaba mi mujer de entonces, Maite Matalonga, actriz de profesión. Jamás se quejó de incomodidades, le encantaba.

Éramos seis y muchas veces compartimos un cubo de agua para todos. Fruta y más fruta. Llegamos a un sitio en el África negra, en el que nos ofrecieron darnos de comer, estábamos encantados con la perspectiva.

Esperamos largo tiempo. Por fin, me acerqué a la mísera cabaña en la que una negrita con un bebé en brazos parecía cocinar algo. Era arroz hervido con un hueso. Nos reímos y entonamos el largo saludo en suajili que era lo único que sabíamos.

Encontramos una choza en la que ponía “Duchas” en francés. Nos dieron un cubo de agua para los seis.

Maite hizo amistad con los pigmeos, que se reían mucho con ella. Aún tengo un cuchillo de madera que les compramos.

En otro viaje, en este caso por Asia, el guía que nos acompañaba (Viajes Azul Marino) nos dijo que cerca de por allí había un caravanserai (1) que debía de ser de tiempos de Marco Polo.

Entramos en la Gran Depresión de Turfan (2), muy solitaria. Había una manada de camellos bactrianos, muy grandes. Mordían los muy cabrones.

Dormimos en un cobertizo para los jacs que estaba vacío. Unos pastores nos ofrecieron kumiz, mantequilla agria con sal. Sabía a rayos. La camioneta rusa se quedó varada en un pequeño lago. Varios millones de mosquitos salieron a saludarnos.

(Continuará).

(1) Un caravanserai (o caravasar) era una antigua posada o refugio situado al borde de los caminos, fundamental en la Ruta de la Seda y otras rutas comerciales de Oriente Medio y Asia.
(2) La depresión de Turfán, situada en Xinjiang (oeste de China), es una falla geológica y cuenca tectónica, famosa por ser el segundo punto más bajo de la tierra. Desciende hasta 154 metros bajo el nivel del mar. Su clima es árido, con veranos extremadamente calurosos e inviernos muy fríos, siendo un punto histórico de la Ruta de la Seda.